Miguel Ángel Contino
El aprendizaje individual de una lengua es un proceso totalmente diferente al que se realiza en el colegio, donde hay una progresión ordenada de los fundamentos de la gramática, la construcción de un vocabulario y los diálogos básicos practicados con un audio o con un compañero.
Cada lengua es diferente y ofrece distintos retos, pero hay algunas herramientas y técnicas que pueden facilitar el trabajo de aprendizaje personal y el impulso necesario para hacer el proceso más eficiente, ameno, y más fácil de mantener en el tiempo.
Lo primero que hay que hacer en este tipo de aprendizaje es olvidarse de lo que se llama la “competencia nativa”, o llegar al C1 o al C2. Es muy fácil desanimarse, si tu objetivo está a años de distancia. Poner metas alcanzables y medibles es crucial para aprender una lengua con éxito. No puedes salir a hacer una maratón el primer día que vas a hacer jogging. Así que al empezar con un nuevo idioma, piensa en objetivos a corto plazo que te proporcionen la esperanza de poder lograrlos con éxito.
Al principio, el objetivo puede ser conocer el nuevo alfabeto o aprender algunas frases para presentarte. A medida que cumplas con las primeras metas, puedes ir formulando otras, como tener una conversación sencilla con un nativo o leer el artículo de una revista. Si lo que buscas, por ejemplo, es tener una conversación sencilla, no te preocupes si tienes que saltarte cosas que aparezcan en los manuales, por ejemplo, aprender los colores o los huesos del cuerpo humano.
Al establecer los objetivos, decide también cómo lograrlos. Cuando estudias la lengua extranjera en el colegio, el profesor es el que decide la metodología, es decir, la forma de aprender. Pero si estudias por tu cuenta, tienes que ser tú el que decida cómo vas a ir al lugar al que quieras llegar, lo que quieres conseguir. ¿Hablar con los nativos cuando vayas de vacaciones? ¿Ser capaz de leer un libro sencillo? ¿Escuchar y comprender un noticiario de la televisión?
Te proponemos 8 cuestiones que pueden ser importantes a la hora de aprender una lengua por tu cuenta:
- El aprendizaje de una lengua debe hacerse a la medida de cada uno. Identifica los objetivos que quieres conseguir y los métodos que más te convienen.
- Define claramente tus metas y qué quieres hacer exactamente con tu nueva lengua. El cómo y el qué son muy distintos si quieres, por ejemplo, hacer un viaje al país, o si tu intención es la leer la literatura disponible en esa lengua.
- Olvídate de la competencia nativa. En su lugar, ponte objetivos a corto plazo y disfruta de los éxitos: una breve conversación, una lectura sencilla, etc.
- Piensa en el tipo de metodología en la que te encuentras más cómodo. Si te gusta más escuchar y hablar, los archivos de audio disponibles te van a venir muy bien. O quizás estés más cómodo con los libros de texto o algún programa de televisión para niños.
- Usa las plataformas de aprendizaje en Internet para encontrar gente con la que aprender y practicar. Italki, por ejemplo, te permite contactar con profesores profesionales. Tandem o HelloTalk sirven para intercambiar sesiones de conversación.
- Estamos viviendo la edad de oro de las aplicaciones para aprender lenguas. Además de Duolingo, date una vuelta por Memrise o Babbel o Drops.
- A medida que consigas tus primeros objetivos, hay que buscar nuevos contenidos que te puedan ayudar. Trata de encontrar situaciones en las que te relaciones con el idioma que estás estudiando, mejor si están por encima de tu nivel.
- Busca el modo de traer la nueva lengua tu vida diaria. Hablar contigo mismo o escribir un diario te mantendrá motivado y te permitirá identificar lagunas en el conocimiento de tu nueva lengua.




Newsletter Coras Educación es un medio destinado a la difusión y reflexión pedagógica en los colegios corazonistas. Si quieres colaborar con esta publicación, puedes enviar tus aportaciones a newsletter@corazonistas.com






