Una súplica por el abrazo educativo
Jon Arrieta
Colegio de Vitoria
Un curso se va, y con él, la promesa de alas para todos. Pero algunos, al borde del nido, miran la partida sin poder alzar el vuelo. No porque les falte el corazón, no porque no ansíen el cielo, sino porque el suelo, a veces, es un laberinto sin hilos. […]






