La inteligencia artificial
(Rodrigo Manresa)
La inteligencia artificial (IA) ha llegado para quedarse: cada día descubrimos nuevas aplicaciones en la sociedad, también en el sector educativo: puede ser útil para ayudar en el trabajo a los maestros y brindar apoyo personalizado a los alumnos.
Debemos hacer todos los esfuerzos por aprovechar al máximo esta tecnología emergente, también comprender sus riesgos y las oportunidades que presenta para el futuro de la educación.
Todavía estamos en las primeras etapas de exploración de las posibilidades de la IA en la educación. Una de las áreas en las que más se ha avanzado es la posibilidad de crear “asistentes virtuales” que permitan disminuir los trámites burocráticos que han inundado las escuelas en los últimos años. Esto permitiría a los profesores dedicar menos tiempo a tareas administrativas y que pudieran concertarse en en lo que mejor saben hacer: enseñar y educar a sus alumnos. Otro de los hitos importantes será, sin lugar a dudas, la creación de materiales didácticos novedosos y efectivos para aprendizajes que se basan en la repetición, mucho más frecuentes en la escuela de lo que se cree.
Muchos se plantean algunas preguntas recurrentes
¿La IA podrá reemplazar a los profesores?
Absolutamente no. Los maestros son irreemplazables y la IA nunca podría sustituir la tarea profesional y la relación personal que tienen con sus alumnos.La IA está pensada para servir mejor a los docentes, no para sustituirlos. En todos los procesos educativos es necesario que siempre haya personas en el cargo. Puede suceder que la inteligencia artificial redacte un plan de orientación personalizado, pero resultará equivocado si no contamos con la participación humana experta.
¿Cómo podría la IA ayudar a los alumnos?
Hay muchas investigaciones e iniciativas en marcha y queda mucho más trabajo por hacer para explorar cómo la IA puede mejorar el aprendizaje de los alumnos. También sabemos que existen riesgos y que el desarrollo de cualquier herramienta de inteligencia artificial debe priorizar la seguridad de los jóvenes. Esto incluye garantizar que los niños y jóvenes no accedan ni creen contenido dañino o inapropiado y que sus datos y propiedad intelectual estén protegidos.
Entre los aspectos positivos se está trabajando en la personalización de herramientas de aprendizaje de tal manera que podríamos contar con “tutores virtuales” que tuvieran presente las calificaciones y evaluaciones de los alumnos. La inteligencia artificial puede proporcionar a los alumnos, por ejemplo, planes de trabajos personalizados que les ayuden a conseguir sus objetivos de aprendizaje.
¿Qué estás haciendo para evitar que los alumnos utilicen la IA para copiar exámenes o trabajos?
Esta es una de las preocupaciones de muchos padres y profesores, y no es una cuestión menor: que los alumnos utilicen la inteligencia artificial para copiar sus trabajos. Y a decir verdad es un tema todavía sin resolver del todo, por lo que debe tenerse en cuenta a la hora de desarrollar las herramientas de IA destinadas a la educación.






