Manel Herrero.
Coras Forum Pedagógico
Todos los colegios tienen una determinada cultura, las creencias predominantes, los valores que son importantes frente otros que, en cambio, no lo son.
En algunas clases se estila el trabajo personal, en otras es más importante el diálogo y el trabajo en grupo. Hay lugares donde se presta mucha atención a los deberes y su corrección, y en otros, este es un tema por el que se pasa de puntillas.
Por eso, cuando llega un profesor nuevo, que no está acostumbrado a la cultura de la clase o del colegio, puede cometer errores en cuanto a lo que es necesario pedir al grupo de alumnos en cuestión de comportamientos y rutinas.
Los profesores que ya cuentan con las suficientes experiencia saben cómo adaptarse a los comportamientos variables de los alumnos, pero para otros, una práctica inestable de aprendizaje trae consigo amarguras, poca satisfacción en el trabajo, deficiente gestión del grupo y problemas de carácter personal.
Algunos profesores son capaces de imponer sus propias normas: que los alumnos esperen sentados y en silencio a que comience la clase, no hablar nunca cuando está hablando el profesor, dejar la clase ordenada al terminar la jornada; pero esto es mucho más difícil cuando no hay una cultura del colegio que vaya en la misma dirección.
Crear una cultura del colegio supone un trabajo enorme, pero es la mejor garantía que se puede ofrecer para la vida escolar en todos los espacios de actividad: mejora la relaciones interpersonales de profesores y alumnos, suaviza el ambiente disciplinario, es decisivo en los resultados académicos.
Crear la cultura del colegio significa orientar a los alumnos desde pequeños sobre lo que es importante en el colegio, lo que importa para la educación y la convivencia.
Crear la cultura del colegio es un reto muy difícil, porque en cada clase hay alumnos con diferentes sistemas de valores, distintos modos de pensar sobre lo que está bien y mal. Por eso crear la cultura colegial significa que, actuando de forma respetuosa con las creencias de cada uno, debemos hablar de los valores que nos gustaría tener en conjunto y cómo los queremos adquirir a través de la práctica.









